jueves, 7 de octubre de 2010

Home Delivery en Sitges !!


Recientemente, hemos recibido una muy buena noticia: El cortometraje Home Delivery de David Nasarre, realizado durante el Curso Superior de Cine Digital, ha sido seleccionado para participar en la sección PANORAMA del SITGES 2010, 43 Festival Internacional de Cinema Fantàstic de Catalunya.

Desde aquí aprovechamos para felicitar a David y pedirle que nos haga más entregas a domicilio como esta.

HOME DELIVERY de David Nasarre Rabadán

Ángela está sufriendo. Padece espasmos, convulsiones, suda profusamente y apenas puede respirar. Le queda poco tiempo y sólo una persona puede ayudarla antes de que sea demasiado tarde para todos. Pero el precio a pagar es alto.



jueves, 30 de septiembre de 2010

Russian Red

Russian red es rojo, rojo como la sangre, rojo como la carne en todas sus expresiones.

No menos rojo fue el modo en que nació el proyecto, rojo en este caso por nacer del corazón de un grupo de siete personas dispuestas a sobrevolar muy alto por los cielos de una ciudad imaginaria hasta clavar la vista en alguien, ese alguien pequeñito pero con un inmenso mundo interno dispuesto a ser exprimido al máximo con un único objetivo: contar una historia.


El proceso llevó su tiempo, la ciudad imaginaria es tan grande que a veces apenas se puede distinguir a las personas desde tan alto. A veces el cielo se nubla, varias veces llueve, y otras tantas

uno reposa tranquilo en un refugio seguro cuando se avecina una tormenta.

Hasta que el cielo aclaró y los siete a la vez salimos nuevamente a la búsqueda hasta encontrarnos todos en un mismo sitio, todos mirando hacia la misma dirección, todos clavando la mirada en ese alguien con deseos de plasmar su realidad.

La realidad de Oscar Villa.


A base de prueba y error los días iban pasando, algunos de ellos satisfactorios, otros no tanto, pero todos igual de emocionantes. Día a día íbamos descubriendo parte de la personalidad de nuestro héroe, quien no era tan accesible a la hora de mostrarse tal cual era. Primero muy tímidamente nos dejo saber su nombre. Meses más tarde su apellido. Pero el tiempo hizo que nos cojamos mutuo cariño, hasta que finalmente, Oscar Villa se hizo carne.

Con suma naturalidad y sin siquiera darnos por enterados, la imaginación había dejado paso a la realidad. Una realidad con una fuerza tal que logró que el equipo de siete personas se convierta en uno de casi veinte, todos igualmente implicados en el proyecto, todos con la misma energía, todos trabajando largas jornadas de rodaje sin perder la ilusión.



En lo que a mi respecta, no tengo más que palabras de agradecimiento a este gran equipo por haber confiado en el proyecto, por convertir algo tan duro a priori en algo tan agradable, por haber hecho posible Russian Red.

Debido al esfuerzo de todas y cada una de las personas implicadas, Russian red es rojo, en este caso, rojo pasión.



Hernán Gómez, ex-alumno de ESTUDIODECINE y director de RUSSIAN RED.



lunes, 9 de agosto de 2010

Parking

PARKING from Atic TV on Vimeo.


Yo no quería hacer Parking, supongo que fue Parking la que me eligió a mí.

En el verano de 2006 fui a parar a El Reto de Roger Gual impartido en ESTUDIODECINE por una serie de casualidades. Se podría decir que el origen de todo fue el aburrimiento. Aburrido de mi carrera como guionista de televisión, aburrido de ser un veinteañero, aburrido de Barcelona... Así que buscando salir del tedio aproveché el primero de mis dos meses de vacaciones para participar en la experiencia de gestar y parir una película en cuatro semanas partiendo de la nada. El equipo lo formábamos 16 personas sin experiencia en el campo cinematográfico, sin apenas dinero y con muy pocos medios técnicos. No nos conocíamos previamente y teníamos que resolverlo todo entre nosotros, es decir que entre ese reducido equipo estaban los actores, técnicos y productores de la película. Todo fue muy rápido durante ese mes de julio de 2006. No podía ser de otra forma.

En las primeras horas el grupo decidió rodar una propuesta mía, la historia que se narra en Parking.


Trabajamos como una cooperativa desde ESTUDIODECINE. Todos aportamos ideas y yo me encargué de colocarlas en el guión. El equipo se dividió en grupos para encarar las tareas más urgentes: las localizaciones, el vestuario y el atrezzo de la película. Mientras, yo convertía la sinopsis en un tratamiento y el tratamiento en un guión. Al final de la primera semana disponíamos de un primer borrador. La segunda semana la dedicamos a ensayar, perfilar los personajes y rematar el guión. Yo me empapaba de la manera de hablar, de moverse y de mirar de los actores mientras a mi alrededor se movía una marabunta de gente buscando parkings y oficinas, cargando con ropa y elementos de atrezzo, eligiendo tipos de luz para cada uno de los espacios en los que se desarrollaban las acciones, preparando la logística del rodaje… Durante todo este tiempo de preproducción Roger Gual estaba siempre por encima de todos marcando el ritmo algunas veces de forma directa y otras, la mayoría, sugiriéndonos el camino correcto sin que nosotros fuésemos muy conscientes. En ESTUDIODECINE nos dieron la suficiente confianza como para no tener que preocuparnos de nada. El equipo técnico era reducido pero profesional y estaba de acuerdo con la línea creativa del proyecto. El rodaje me pareció muy sencillo. Lo peor fue el primer día, los primeros veinte minutos. Es lo que cuesta asimilar que estás dirigiendo una película y que a partir de ahora no puedes dedicarle tu energía a nada más durante las semanas que dure el rodaje. Pasado este primer momento de inmersión el resto fue sencillo, o al menos así me lo pareció. Teníamos unos personajes, localizaciones, un guión, dos cámaras, tres micros y una peli que rodar.


A la tercera semana el guión estaba listo, a falta de una secuencia, la última, la más importante. Tenía claro qué quería que pasase en esa secuencia, pero no era capaz de escribirla. La dejamos para más adelante, para el penúltimo día de rodaje. Entonces los personajes tendrían mucha más vida y nos ayudarían a completar el guión. Quería que fuese una escena fresca, viva, que saliese de los personajes y no de mí. La jornada en la que la grabábamos reuní a los dos actores que la protagonizaban para improvisar, a través de unas mínimas líneas, sus diálogos. Un padre y un hijo pasan la noche juntos después de haber estado distanciados durante un tiempo, en realidad durante toda su vida. Por primera vez el hijo se atreve a hablar a los ojos a su padre. No me interesaba lo que se decían sino cómo lo hacían. Me daba igual si hablaban de sus conquistas e infidelidades o de sus vacaciones juntos años atrás. Quería resumir una noche de conversación y de reencuentro, un resumen de todo lo que se habían estado callando durante años, en una secuencia de pocos minutos.


El rodaje acabó a las cuatro semanas del inicio de la experiencia. Tras dejar reposar el material durante todo el otoño tuve la suerte de encontrar a Carlos Font Clos, el mejor montador que conozco y el que realmente le dio vida a Parking. Después de casi un año de trabajo montando la película a tiempo parcial teníamos lista la versión definitiva.

La presentamos fuera de concurso en el DiBa, festival de cine digital de Barcelona, y la acogida del público fue muy buena. Después la película ha girado por festivales en España, Europa y Latinoamérica con buenas críticas. No la hemos estrenado en salas. Es una película muy pequeña. Pero es una película muy bonita. Que la disfrutéis.


David Lillo, guionista y director de Parking.

lunes, 2 de agosto de 2010

¿De dónde vienen las ideas?




¡Ay qué dolor!

Cortometraje realizado por los alumnos del curso LOS SÁBADOS HAZ CINE





Recuerdo cuando Emma propuso en clase escribir una historia acerca de una folclórica que mata a golpes de peineta y castañuelas. A todos nos brillaron los ojos al escuchar este sencillo y potente
logline. Su protagonista sería Carmen, una bailaora de flamenco que decide vengarse de Curro, quien la dejó abandonada, triste y sola (y coja).

Muchas veces nos bloqueamos delante de una hoja en blanco por querer ser originales. Por pretender escribir una historia totalmente nueva y que el espectador no pueda relacionar con ninguna otra. Éste es quizás el mayor enemigo con el que se puede encontrar un guionista.

Entre las fuentes que pueden inspirar una buena historia, encontramos los sucesos reales. Ya sea una noticia breve escondida entre las páginas de un periódico,una batallita que nos cuenta un amigo tomando una cerveza, o bien algo robado espiando lo que se comenta en la mesa de al lado.


Prosper Mérimée escribió la novela corta
Carmen en 1845. Según explica en una carta, le sirvió de inspiración una anécdota real que le explicó la condesa de Montijo, María Manuel Kirkpatrick,sobre un suceso acaecido en Málaga. Esta novela daría origen a la famosa ópera de Bizet Carmen escrita en 1875, que superaría en popularidad e influencia a la de Mérimée.
El cine no iba a quedarse al margen de esta historia. Florián Rey adaptó la novela en
Carmen, la de Triana (1938) con Imperio Argentina como actiz principal.




Florián Rey mantuvo el esquema básico de la novela: Un soldado queda prendando de una hermosa gitana llamada Carmen. Los encantos de Carmen hipnotizan de tal modo al soldado que consiguen apartarle del ejército para incorporarse a un grupo de bandidos que dominan la sierra.
Carmen es una mujer de caracter.




Carlos Saura en 1983 y Vicente Aranda en 2003 también probarían suerte con una adaptación propia de la novela/ópera.
A Fernando Trueba en cambio, no le interesó tanto el relato en sí, sino las condiciones en las que se rodó la Carmen de Florián Rey.

En plena guerra civil española, el Ministro de Propaganda nazi Joseph Goebbels, desde la poderosa productora UFA, procuraba impulsar un cine ario que derrotara al cine norteamericano dominado por los judíos.El plan de Goebbels incluía la contratación de figuras como las españolas a través de la Hispano-Film Produktion, una empresa que el célebre ministro de Hitler vinculó a la UFA mediante el productor Wilhelm Ther y con el beneplácito de Cifesa, la productora de Florián Rey y Benito Perojo.

Florián Rey y su equipo partieron hacia Berlín para rodar dos versiones de la película, una en alemán y otra en español. Durante el rodaje, Imperio Argentina fue invitada a una cena con la presencia de Hitler y Goebbels.

¿Qué hubiera pasado si Goebbels se hubiera encaprichado de la actriz principal? (es conocida la fama de mujeriego que tenía el ministro de propaganda; valga como ejemplo la actriz checa Lida Baarova que estuvo a punto de buscarle la ruina) Con este punto de partida, Fernando Trueba y Rafael Azcona construyeron el guión de La niña de tus ojos (1998).





Para construir nuestra historia podemos basarnos en un hecho real y apretarlo hasta construir una trama (casos de Mérimée y Fernando Trueba). O bien podemos adaptar una novela donde ya se haya hecho ese esfuerzo (caso de Florián Rey).

Volviendo a ¡Ay qué dolor!, podemos encontrar fácilmente equivalencias entre el personaje creado por Emma García y la Carmen de Mérimée.
De todos modos, no podemos descuidar que el corto aborda una historia de venganza.
Si pensamos en una fémina que emprende una venganza sangrienta, en seguida nos viene a la mente el personaje interpretado por Uma Thurman en Kill Bill. Aunque si buscamos más cerca, sin abandonar a Tarantino, topamos con su última película Malditos Bastardos. En ella, la judía Shosanna Dreyfus (Mélanie Laurent) persigue vengar la ejecución de su familia a manos de los nazis. Tarantino construye una trama de venganza, sirviéndose de personajes y sucesos reales contextualizados en la 2ª guerra mundial. Entre esos personajes, Hitler, y de nuevo Goebbels.






Andrés Villa.

miércoles, 19 de mayo de 2010

Mírala fijamente a los ojos...

El Taller de Dirección de Actores se enmarca dentro del CURSO SUPERIOR DE CINE DIGITAL Nivel II y tiene como objetivo abordar de un modo práctico la dificultad de obtener una actuación creíble de unos actores.

Este trabajo queda reflejado en esta escena dirigida por el alumno/director Hernán Gómez, e interpretada por la actriz Teresa Soler y el actor Francesc Vila.

Esta escena corresponde a la película Bajo el sol de la Toscana de Audrey Wells, y en ella podemos ver como la Sra. Mice, una mujer norteamericana divorciada, asustada por haber visto una serpiente en la sala de estar de la casa que acaba de comprar en la Toscana, hace venir al sr. Martini, el administrador que se la ha vendido, para que compruebe si la serpiente está ya fuera de la casa.

La Sra. Mice se pregunta qué hace sola en una casa tan grande y se lamenta de su matrimonio fracasado, pero quiere rehacer su vida en esta casa y por este motivo desea ver a gente, reencontrar el amor, casarse, etc… El sr. Martini le ayuda en esta reflexión llenándola de coraje para seguir adelante y huir de su tristeza.


La primera toma sirvió como contacto inicial con el texto, el espacio escénico y como establecimiento de la relación emocional entre los personajes. La escena se interrumpió debido a un lapsus del texto.




En la segunda toma se pudo apreciar una actuación correcta por parte de los actores, en particular de la actriz, con una profundidad dramática muy intensa pero quizás un poco teatralizada, en el sentido en el que el volumen de la voz sobrepasa la atmósfera íntima que la escena requiere y el medio cinematográfico necesita.

Para ajustar la escena, Hernán pidió a la actriz que tuviese en cuenta que se trataba de una comedia y que la reflexión vital que tiene sobre su vida, aunque verdadera, tiene un punto de optimismo en su futuro, lo que la llevaría a una actuación más ligera.





En la tercera toma se comprobó como las propuestas que se han dado a los actores consiguieron un efecto más íntimo y más verídico en la actuación de ambos. Quedaba todavía, pulir algunos desplazamientos de los actores para evitar cruces delante de la cámara. Para redondear la escena, Hernán lanzó una una propuesta al actor Francesc Vila "mírala fijamente a los ojos durante toda la escena…" mientras que la indicación para Teresa Soler fue "tu futuro en esta casa está lleno de felicidad, de amor y tú lo intuyes…"




En la cuarta toma los actores consiguieron una interpretación más intimista, más relajada y sobretodo más vivida, y se acerca mucho a aquello que para el director era lo esencial de la escena.


Es en esta toma donde vemos claramente la base a partir de la cual el director y los actores pueden seguir trabajando para terminar de perfilar al milímetro las miradas, los desplazamientos por el espacio, los silencios, el subtexto... Pero el tiempo de la sesión había terminado y este fue el resultado final del ejercicio. A mi parecer, muy satisfactorio.



Agustí Estadella

Profesor del Taller de Dirección de Actores de Curso Superior de Cine Digital Nivel II

Director l´Atelier Barcelona Taller-Escola de Teatre


jueves, 15 de abril de 2010

¿Quieres hacer una película?

El próximo Sábado 17 de Abril, ESTUDIODECINE inicia el rodaje de RUSSIAN RED, película nacida del CURSO SUPERIOR EN CINE DIGITAL II, coordinado por Santiago Zannou

Estudiodecine lanzó la propuesta ¿Quieres hacer una película? a principios del año académico 2009/2010. Se planteó como reto para los alumnos del Curso Superior de Cine Digital I. El resultado ha sido un curso cuyo objetivo es la realización de un largometraje en formato HD cubriendo las tres etapas básicas: preproducción, producción/rodaje y postproducción.

Durante el año académico los alumnos han ido realizando diferentes seminarios para ir mejorando su formación como realizadores cinematográficos. La lluvia de ideas/personajes/situaciones que se lanzaron durante los primeros días del curso, se convirtió en el periodo de 6 meses en un guión. El resultado de este proyecto ha sido RUSSIAN RED, cuyo rodaje se inicia este Sábado 17 de abril.

El coordinador del curso ha sido el realizador Santiago Zannou, ganador del Goya al mejor director novel por la película El truco del manco. Zannou no se ha limitado a su tarea como docente sino que ha sido un auténtico mentor para los alumnos durante el duro proceso de escritura. De las tres ideas iniciales, se escogió una sola historia; aquella que sedujo y entusiasmó a todo el equipo del curso: Zannou, alumnos, profesores y dirección de ESTUDIODECINE.



Los alumnos del CURSO SUPERIOR DE CINE DIGITAL II y Santiago Zannou, durante el desarrollo del guión.



De las tres sinopsis propuestas, RUSSIAN RED fue la elegida para convertirse en el guión definitivo.




Mientras los alumnos trabajaban el guión, también realizaban diferentes seminarios con otros profesionales y docentes:

-Seminario de Dirección de actores con Agustí Estadella, actor/director de actores, y a su vez director del taller-escuela de teatro l´Atelier, en la que rodaron diferentes secuencias de películas con actores profesionales.
-Seminario de Estética cinematográfica con Enric Ros, con el objetivo de ir encontrando propuestas estéticas a las diferentes historias que se iban trabajando.
-Seminario de Realización con Màrius Rubió, en la que se realizaban diferentes prácticas para trabajar conceptos narrativos y de puesta en escena.
-Seminario de roles en un rodaje profesional con Juan Pedro Ortega, para conocer las funciones y responsabilidades de cada miembro de un rodaje.
-Seminario de Sonido Directo II y Postproducción de Sonido I con Luciano Specos, para mejorar los conocimientos adquiridos en el primer curso y preparar al equipo previo al rodaje.
-Seminario de Dirección de Fotografía en HD con Denís Ileri, que amplía los conocimientos adquiridos en el primer curso, y familiariza a los alumnos en el manejo de la cámara Sony HDCA EX1 adquirida recientemente por la escuela y con la que se grabará la película.
-Seminario de Producción con Juan Portnoy, con el objetivo de trabajar toda la preproducción de la película: plan de rodaje, localizaciones, castings, presupuesto, financiación, etc…

Tras el rodaje se impartirán dos seminarios más:

-Seminario de Montaje con Toni Comas, para llevar a cabo el montaje de la película
-Seminario de Postproducción de Sonido II con Coni Docolomanky, con la que se trabajará la banda de sonido definitiva de la película.


Sobre RUSSIAN RED:

Este film nos narra la historia de Oscar Villa, un hombre de cuarenta y tres años, con una vida sórdida, rutinaria y con el mismo puesto de trabajo en un matadero desde hace más de veinte años. Su presente se ve afectado por la crítica situación económica del matadero, teniendo que tomar la decisión de aceptar o no un despedido voluntario. Esta situación provoca un cambio en la vida de Oscar que le hace ir descubriendo sus intereses y avanzar lentamente hacia un emocionante proceso de aceptación personal.
RUSSIAN RED es una producción rodada en formato HD y totalmente independiente.

El rodaje comenzará el Sábado 17 de abril y tendrá una duración de 11 días. Se realizará en diferentes localizaciones de Mataró, Badalona y Barcelona.

El equipo artístico de Russian Red está formado por:

Pere Brasó como Oscar Villa
Pilar Perán como Marta
Alberto Muntañola como Vargas
Sheila Maedo como Judith
Agustí Estadella como Sr. Bravo
Angela Rosal como Montse
Queralt Riera como Josefa

Y el equipo técnico está formado por los alumnos:

Hernán Gómez - Director
José Bergua - Ayudante de dirección
Carla Laudari - Script/auxiliar de dirección
Elisabet Mas - Directora de fotografía y operadora de cámara
Cristóbal Arjona - Auxiliar de cámara
Rubén Vilchez - Jefe de sonido
José Luis Silva - Ayudante de sonido
Olvido Martínez - Director de arte
Pedro Verón - Director de arte
Joel Cánovas - Jefe de producción
Ariel Ormeño - Ayudante de producción
Tabaré Majem - Ayudante de producción
Sole Rodríguez - Ayudante de producción

Juan Portnoy - Director de producción
Miguel Arjona - Productor

Ésta no es la primera vez que ESTUDIODECINE se lanza a la producción de un largometraje dentro del marco de la escuela. En 2006 realizó PARKING, dirigida por David Lillo; un proyecto coordinado por Roger Gual. La película fue seleccionada en festivales como Málaga, Valladolid, Gran Canaria, Manchester, recibiendo una buena acogida de público y crítica.

RUSSIAN RED no es la primera y por supuesto no va a ser la última.

Miguel Arjona- Productor de RUSSIAN RED y director de
ESTUDIODECINE - Escuela de Cine Digital


Muestra de una de las sesiones de pre-producción de RUSSIAN RED

jueves, 11 de marzo de 2010

AUTOFOCUS

Dicen que un libro se empieza con ilusión y se termina con melancolía... Hoy comenzamos el blog de ESTUDIODECINE escuela de cine digital Barcelona. No sabemos qué dicen de los blogs ni cómo acabará éste... pero de lo que estamos seguros es de que hoy por hoy lo abrimos con mucha, pero que mucha ilusión.

Debía ser a principios de los 90. Mi hermana y su amiga Claudia actuaban en un festival de danza. Mi madre me comentó que mi tío se acababa de comprar una cámara de vídeo, y que podríamos pedírsela prestada para grabar la actuación de mi hermana.

Mi tío me recibió contento y orgulloso de que su cámara estuviera tan solicitada. Para mí era un artilugio completamente desconocido. Salimos al balcón y estuvimos probando el Zoom. Al apretar un botón, se escuchaba un motorcito y todo se hacía más grande. Empezó a explicarme, o más bien, a recitarme todas las especificaciones técnicas que le habían contado en la tienda. Recuerdo que insistió especialmente en un detalle: enfocaba automáticamente. Yo no sabía qué era eso de "enfocar", pero la parte "automáticamente" me dejó más tranquilo.

Llegó el gran día. Yo estaba ilusionado y no desengachaba el ojo del visor. Desde ahí podía espiar a todo el mundo a base de Zoom in y Zoom out. Mi madre venía acompañada por Montse, madre de Claudia, que mostró un gran interés al verme con la cámara de vídeo. Se acercó a mí y me dijo: "¡Qué bien que hayas traído una cámara!, oye, a ver si me coges un buen primer plano de mi hija".

Aquí cambió la situación. Acababa de recibir mi primer encargo como realizador de audiovisuales. Yo no sabía qué era eso de un "primer plano" supuse que quería que su hija saliera bien y bien guapa y respondí que no habría ningún problema.

El espectáculo estaba a punto de empezar. Apagaron las luces de la sala y encendieron las del escenario. Los niños y niñas mostraban un aspecto angelical y relajado. Los padres y madres parecían más nerviosos. Pulsé el botón rojo de la cámara. El indicador PAUSE parpadeó como un semáforo en ámbar para dejar paso al REC. Comenzó la música y la coreografía. Fui rastreando a través de mi visor en blanco y negro hasta que reconocí a Claudia, la amiga de mi hermana. Realizaba con soltura los pasos de baile mientras no paraba de sonreír. Mi hermana en cambio intentaba seguir con más o menos acierto la compleja coreografía. Se veían muy pequeñitas, confundidas con el resto. Así que busqué con mi dedo el botón del zoom y comencé a escuchar el motorcito. Pero conforme sus rostros aparecían más grandes, también se veían más y más borrosos. Algo no marchaba bien. Di marcha atrás al Zoom. Volví a intentarlo más despacito pero ocurría siempre lo mismo... cuando accionaba el zoom, lo que grababa no era otra cosa que una masa informe de cuerpecitos no reconocibles.

Intenté mantener la calma. Revisaba los mandos de la cámara mientras me parecía oír a mi tío hablándome de aquello del enfoque automático. El baile tocó a su fin y yo no había conseguido grabar nada que valiera la pena. Montse, la madre de Claudia estuvo pidiéndome durante un tiempo la cinta, pero nunca se la di.

A partir de aquella experiencia aprendí lo que era el enfoque. Y de como la profundidad de campo disminuye cuando hacemos Zoom Aprendí que el enfoque automático puede ser un buen amigo cuando estás haciendo turismo, pero no es recomendable para un proyecto de verdad.

En ESTUDIODECINE sabemos que la mejor forma de aprender es a través del error. Por eso nuestros alumnos se enfrentan desde el primer día de clase a los rodajes. Al principio colocando la cámara en modo "automático" y al cabo de unas semanas asumiendo ya la responsabilidad de tomar ellos mismos todas las decisiones.

Aquí os dejamos algunas de las primeras prácticas de nuestro CURSO SUPERIOR EN CINE DIGITAL 2009/10



Andrés Villa es jefe de estudios y profesor de guión en ESTUDIODECINE





Adiós, realizado por Luis Felipe Rubiás



Introyección, realizado por José López Espinosa




Te perdono, realizado por Maria Verónica Figuera